De dos mesas a 40 años de tradición: la historia de Asados Doña Rosa

Hay historias que comienzan con un gran plan y otras que empiezan con dos mesas, muchas ganas de trabajar y la decisión de no rendirse. La de Asados Doña Rosa pertenece a las segundas. Este 10 de octubre celebramos 40 años desde aquel día de 1986 en que Rosa Aideé Sánchez abrió las puertas de un pequeño restaurante en el Alto de Las Palmas. Había pocos recursos, pero sobraban las ganas de salir adelante y una convicción que continúa acompañándonos cuatro décadas después: recibir a cada persona con comida abundante, sabor casero y el cariño con el que se sirve en la casa de la abuela.
De dos mesas a una historia de 40 años
Los comienzos de Doña Rosa estuvieron marcados por el trabajo duro. El restaurante nació casi al mismo tiempo que el hijo menor de Rosa Aideé, así que, como ella misma recuerda, su hijo y la empresa prácticamente crecieron juntos. Hubo jornadas de sol a sol, momentos en los que las cuentas no daban y dificultades que pusieron a prueba aquel sueño. Pero si algo caracteriza a una mujer antioqueña echada pa'lante es precisamente la capacidad de volver a empezar las veces que haga falta.
Así fue creciendo Asados Doña Rosa: plato a plato, cliente a cliente y año tras año. Lo que comenzó en un espacio pequeño se fue convirtiendo en un restaurante familiar de comida antioqueña que ha acompañado almuerzos de domingo, viajes, celebraciones, encuentros entre amigos y momentos cotidianos de varias generaciones.
Una tradición antioqueña que se sirve en la mesa

Durante estos 40 años muchas cosas han cambiado, pero hay algo que permanece intacto: el compromiso de cuidar los sabores que cuentan de dónde venimos.
Los fríjoles antioqueños, el chicharrón, la morcilla, el chorizo, la arepa, los sancochos y las cazuelas siguen llevando a la mesa una parte de nuestra cultura. Porque la comida antioqueña ese sabor que puede devolvernos por un momento a la cocina de la abuela, a los almuerzos largos en familia y a esas mesas paisas donde siempre aparece espacio para uno más.
Por eso, hablar de 40 años de Asados Doña Rosa también es hablar de 40 años cuidando la tradición antioqueña.
Una familia que creció alrededor de un sueño
Doña Rosa nunca ha sido solamente el nombre de un restaurante. Detrás de cada plato existe una historia construida por muchas manos.
Hoy más de 250 colaboradores hacen parte de esta gran familia. Cocineros que comienzan su jornada desde temprano, meseros que reciben a cada visitante, equipos de producción que cuidan la calidad de los alimentos y personas que han crecido profesionalmente junto a la empresa. Algunos llegaron para ocupar sus primeros cargos y con los años asumieron nuevas responsabilidades; incluso distintas generaciones de una misma familia han hecho parte de esta historia.
Y del otro lado de la mesa están quienes le han dado sentido a todo: nuestros clientes. Durante cuatro décadas hemos recibido familias, viajeros, camioneros, artistas, personajes reconocidos y personas que simplemente buscaban dónde comer sabroso. Para Doña Rosa todos han tenido siempre el mismo valor, porque aquí la buena comida y una mesa servida con cariño son para todos.

Crecer sin olvidar de dónde venimos
De aquellas dos mesas en Las Palmas pasamos a tener siete restaurantes en Colombia, presencia en Antioquia y nuestras Embajadas Antioqueñas en Barranquilla, además de una planta de producción propia y nuevas maneras de llevar nuestros sabores a más personas.
La tradición también llegó al Mercado Doña Rosa, con productos para llevar el sabor de nuestra cocina hasta los hogares; al Food Truck, que lleva comida antioqueña a un formato diferente; a servicios para celebraciones y eventos; y a nuevos proyectos que demuestran que crecer no significa dejar atrás nuestras raíces.
Porque después de 40 años seguimos creyendo que tradición y futuro pueden sentarse en la misma mesa.

40 años cuidando lo nuestro
Este octubre queremos celebrar estos 40 años como hemos celebrado los momentos importantes desde el principio: alrededor de la mesa y en familia.
Vení a Asados Doña Rosa, pedí esos frijolitos, ese chicharrón, una buena bandeja paisa o el plato que siempre te hace volver, y celebrá con nosotros 40 años de sabor, familia y tradición antioqueña.
Porque esta historia comenzó con Doña Rosa, pero después de cuatro décadas también pertenece a todos los que alguna vez se han sentado en nuestra mesa.










